Me gusta la lluvia, te obliga a quedarte en casa, a descansar, a pasar las horas en familia. Me apetecía mucho estar un fin de semana tranquila, sin mucho que hacer, sin prisas por salir.
De paseo hemos descubierto nuevos caminos, llenos de campos de naranjos y limoneros, está todo precioso, huele a campo, a tierra mojada y los colores están vivos después de la lluvia, los árboles tienen otra sonrisa.






